05 enero 2011

¿Invitar a los jóvenes a la JMJ?, por Fidel Mateos

Me llamo Fidel Mateos y deseo ser feliz. ¡Qué utópico! ¿no? Quizás pueda parecerlo, pero no puedo negar que lo deseo. Si no tengo la promesa de que puedo ser feliz ¿entonces qué hago aquí? Me entra miedo sólo de pensarlo.
A lo largo de mi vida me he encontrado con jóvenes con mis mismos deseos. Y una vez encontré a un hombre que dijo que era un joven de 83 años, se llamaba Juan Pablo II y era el año 2003. Ya en el año 2008 en Australia tuve el regalo de representar los jóvenes de Europa en una comida con el papa Benedicto XVI. Allí pude ver a un hombre muy humano, inteligente, sencillo, acogedor… un hombre que se interesaba por lo que un joven como yo le estaba contando. Comprobé que la Iglesia estaba en buenas manos, y que un hombre así es digno de confianza, porque no puede equivocarse.

Es cierto que uno no tiene que estar con el Papa para ver lo grande de este hombre. Pero el hecho es que me fío ahora mucho más de sus propuestas. Y este hombre, elegido para guiar la Iglesia, me proponer encontrarme con él y junto a todos los jóvenes del planeta en un encuentro en Madrid en agosto del año que viene.
No necesito grandes anuncios o campañas de publicidad para querer ir, sólo necesito fiarme de otro y compartir eso con mis amigos. Esto es lo que yo quiero hacer, participar de la próxima Jornada Mundial de la Juventud con los ojos muy abiertos, con mis amigos, con otros jóvenes y queriendo decir que si otros se fían de mí vengan con nosotros a participar. Al que le deje indiferente luego puede reclamármelo personalmente, pero que se arriesgue.
Intervención en Cope (Nos ponemos en marcha)