24 septiembre 2013

Papa a los jóvenes: "¡Un joven sin alegría y sin esperanza, no es un joven!"


Todo recordaba a la JMJ de Rio de Janeiro. El Papa concluyó su visita a la isla de Cerdeña con un encuentro con miles de jóvenes. Se dirigió a ellos de manera sencilla y directa, mientras respondían con aplausos y, en algunos momentos, con fuertes carcajadas.   

PAPA FRANCISCO
“Algunas de vuestras “preguntas”... de vuestras preguntas. Yo también hablo un 'dialecto'”.

Francisco invitó a los jóvenes a no abandonar la Iglesia y se refirió a una experiencia recurrente en las parroquias italianas que se debe corregir.

PAPA FRANCISCO
“En vuestras preguntas, vi que esa era vuestra experiencia. El sacramento de la confirmación. ¿Cómo se llama este sacramento? ¿La confirmación? No. Ha cambiado de nombre: 'Sacramento del adiós'. Después de esto, se van de la Iglesia. ¿Es verdad? Esta es una experiencia de fracaso”.

También, el Papa Francisco los invitó a conservar la verdadera esperanza, característica propia de la juventud.

PAPA FRANCISCO
“Ustedes jóvenes, no pueden y no deben estar sin esperanza. La esperanza es parte de su forma de ser. Un joven sin esperanza no es joven, ¡ha envejecido demasiado pronto!”.

En una clara referencia al mundo de la droga y el alcohol, el Papa también advirtió del peligro de buscar la esperanza en el lugar equivocado.

PAPA FRANCISCO
“Ustedes saben. Estos mercaderes de la muerte. Estos que venden muerte, te ofrecen otro camino para cuando estás triste, sin esperanza, sin confianza, sin fuerzas. Por favor, no vendan su juventud a estos vendedores de muerte. ¡Ustedes saben de lo que estoy hablando! ¡Todos ustedes lo entienden! ¡No se vendan!”.

El Papa compartió con los jóvenes el testimonio de su propia vocación al sacerdocio hace 60 años.

PAPA FRANCISCO
“¡No me arrepiento!, ¡no me arrepiento! Pero, ¿por qué?, ¿porque me siento Tarzán y soy fuerte para seguir adelante? No. No me arrepiento porque siempre, también en los momentos de más oscuridad, en los momentos de pecado, en los momentos de fragilidad, en los momentos de fracaso, he mirado a Jesús y me he fiado de Él, y Él no me ha dejado solo.”  

Para despedir al Papa, un grupo de jóvenes cantó y bailó música típica de la isla de Cerdeña.